Piel
Blanca, Balada Negra, sonrisas grises…
Yo
y mi perfecta manera de amar, devoto de tus palabras, expectante de tus
acciones, crítico de tus errores, esclavo de tus golpes, víctima de tus
estocadas de indiferencia. Y mientras sonrío feliz, paradójicamente mis
entrañas se desparraman en el abismo de una locura.
Vivo
entre hipótesis e incertidumbres... mi sangre se descompone en colores y se
funde con el lienzo amarillento que cubre mi descanso... te sueño, te imagino...
y mi mente cómplice de las palabras, vuelven a destruir los futuros que
proyecto junto a ti... (Frida, si me observaras estoy seguro que me
entenderías).
Un
ave se desploma con alas arrancadas por un depredador falaz, y es tu sonrisa la
que se dibuja en el horizonte, mientras exhalas humo fétido a mi rostro... me
arrastro en dolor aferrándome a escasas bocanadas de aire puro, mis pulmones
arden y se desintegran... esa misma sonrisa se convierte en una carcajada
vulgar y ruidosa, das media vuelta y te alejas balbuceando obscenidades.
Y
así es como la soledad me cubre en manto negro, me inmoviliza, me aprieta, me
rompe la piel.. Y un dedo gigante apuntándome me sumerge en un pantano
infestado de mis propias oraciones.
El
señor del mal se disfraza de seducción, pero yo ya lo identifico, converso y me
rio en su cara.. Aun así la misma suerte no la corres tú... porque tu mayor
condena es el orgullo que ostentas ante tu inexperta y sobrevalorada
inteligencia.
Ya
desde lo profundo de aquellas aguas oscuras, observo alejarte con sonrisa
ilusa, en medio de una ronda de máscaras atractivas, de las que te enmudecen
con encantos y promesas falsas de felicidad efímera y de intenciones
ambiguas.., tomas de sus manos y danzas al son de sus cánticos mientras
disfrutas el sentirte dueña de sus miradas... Hablas, sonríes, gritas mientras
cierras los ojos extasiada al saber que su atención está puesta en cada uno de
tus premeditados movimientos y comentarios elaborados.
Crees
tener el control y que no hay situación más placentera en el mundo en ese
preciso momento y en ese preciso lugar, mientras los murmullos que generas en
los mortales se transforman en piedras disparadas a mi sien...lo sabes, pero
simplemente con un sonido de fastidio de tu boca, ignoras los efectos que
causan en mí. (¡Me vale verga lo que piensen los
demás!)
Desfallezco
en un mar de alcohol, tristeza y preocupación... Isabel me lo advirtió en una
de sus premoniciones y tú lo premeditaste desde el día en que anticipaste tu
singular maldad heredada de tiempos sin control, sin una guía, sin intención de
hacer mal hacia aquel que muere por verte vivir.
Vuelvo
a despertar y esta vez apareces a mi lado con una sonrisa y un “te amo”, el
cual cada día tiene un sabor diferente... yo ya solo busco consuelo en
instantes y recuerdos, el tiempo sana mis heridas pero no mis pensamientos
incontrolables cada vez que los alimentas con tus atrevidas acciones
infantiles.
Lentamente
me incorporo y acepto el momento, un nuevo destino, un lugar, una herramienta,
una misión, pareciera todo claro, mas no lo es... porque aún no imagino lo que
me aguarda, tu arte de volverte la persona más impredecible, atrae, pero
lastima cuando combinas las acciones con palabras indebidas en momentos
inadecuados, intente hacértelo notar y solo recibí un grito, una ofensa; 10
minutos después, una excusa disfrazada de razón (soy
así); 1 día después, una razón disfrazada de solución (llevo mal en mí, búscate alguien mejor!); una
semana después una advertencia disfrazada de consejo (soy así, y si no te gusta ya sabes que hacer!).
Te
alejas con tu característica sonrisa maquiavélica y explotas de placer
internamente al saber el daño que causas en los seres de manos limpias que te
entregan su oro. Rechazas toda piedad y al igual que Saturno devora a su hijo
en la famosa obra de Goya en acto caníbal, te revuelcas de gozo y saboreas cada
trozo de carne que arrancas de mi alma. Tu risa se vuelve más fuerte hasta quedarte
dormida entre lágrimas, recuerdos y pesadillas.
Si
esto es el karma, no concibo que acto tan perverso pude cometer en mi pasado,
como para ser despedazado de esta manera, a estas alturas la muerte se vuelve
encantadora y embriagarme en dolor hasta el ahogo, como una idea atractiva.