Enciende tus ojos, sintoniza los colores de la vida y siente
como el tiempo quema tu cuerpo gradualmente, llegarás a encontrar nuevos
senderos en donde jaurías de lobos hambrientos gruñirán con tu caminar,
morderán tus tobillos y saciarán sus ansias con tus gritos, lágrimas y lamentos.
Desgastado y con heridas vivas te desangraras, arrastrando tu cuerpo hacia un
horizonte infinito.
Tu rastro extinguirá el gris de la calzada y tus ojos casi
ausentes de pupilas podrán apenas distinguir mi presencia, ya en dirección
opuesta, de regreso a la inocencia de la que algún día me despojé.
Mi sendero lo marcan mis pies, zigzagueando en un lento y
automático caminar, es bueno saber que ahora no estoy solo y que habitas en mis
sueños, haré una oración en tu nombre y tomaré de tu mano mientras me pierdo en
el oscuro espacio de mis confusos recuerdos… y vuelvo a despertar….





